sábado, 20 de octubre de 2007


Que vida tan bella nos da el destino, nuestro pasado.
Y es que canto en mis sueños y sonrío porque la vida da gracias por tenernos en este mundo.
No miremos las guerras, los asesinatos, los sufrimientos y solo sonriamos desde nuestra alma, aquella nos implora a disfrutar lo que somos…Tú decides tu final, tú puedes disfrutar, saltar, imaginar y soñar con un mundo hermoso, donde las flores le vencen a las armas y tú eres ganador de tu propio juego..Vamos que se puede vivir feliz y en calma. Miraremos nuestros pies y demos gracias por todo lo que han tenido que caminar, recorrer para llegar hasta acá. Tantos tropiezos nos ayudaron a llegar a lo que somos ahora, a enfrentarnos con las marcas de dolor que sentimos algunas veces.
Y si se puede, yo sé que sí… :)

sábado, 22 de septiembre de 2007

Una y otra guerra más


Quisiera saber que pasa en este mundo donde la guerra no acaba, y no hablo de esa guerra a muerte. Hablo de la guerra que habitan en las casas, entre hermanos donde incluimos a los padres y los hacemos sufrir con nuestros ataques de enojo, de rencor.
Esa guerra que también habita en mi casa, donde te puedes levantar feliz pero no pasan ni 3 horas y ya se está mandando a la mierda uno con el otro.
Qué pasa con las preguntas que no tienen respuestas, soluciones, dónde dejamos las sonrisas, los panoramas familiares, y es que se acaba cuando un miembro desaparece, se lleva la paz del hogar.
Y esa flor que plantamos cuando chicos y que hoy ya es tarde para regarla, para que crezca y nos una otra vez.
Y es cuando quisiera mejor quedarme acostada todo el día, prefiero escuchar los gritos, que ser parte de ellos…
Y cuántas noticias más nos quedan, tanta pena, tan absurda la vida si no hay amor donde debería existir..
Y aún me duelen las manos por las cachetadas que me di por tonta, por no querer vivir, por sentir otro dolor que no sea el del alma.
Y en un mundo que prisionero eres de la adversidad, esa gravedad que no tiene física, no lo puedes abreviar aunque te duela la boca.

sábado, 25 de agosto de 2007


León Dumay Canessa =)

lunes, 20 de agosto de 2007

Malo

No quiero fingir felicidad, y esta desesperación por no encontrarte en otros labios, esta noche nunca termina. Y tú que sabes más de esto, de mi dolor, tú que escuchas sin tener que yo hablar. Y así te fuiste, sin cuentos y con un final no feliz.
Mis manos siguen heladas, se pierden en espaldas ajenas y mis ojos miran todo lo que no querían ver y se confunden porque no te pueden ver a ti.
Necesito un poco de valor para volver a caminar y no retroceder, escribiré una historia bonita para olvidar lo que algún día no pasó.
Y sí, aún te deseo.
Tú que aún no llegas, no me miras, no me envuelves. No soy feliz así, quisiera despertar y besarte, aunque lo hago en otras camas aún no te encuentro.
Has sido tú, mis sueños que algún día me tendrán que abandonar, desaparecer de mis noches para soñar con una noche fría como antes.
Y aunque cuando pienso en ti no aguanto el no llorar, y me pinto las uñas y los ojos de negro y manejo con rabia hasta chocar, no logro sacarte de mí ni por un segundo...
Y estas palabras las escribo con odio por no tenerte, y es que así no quiero vivir. Y si quizás me convierto en parte de "Cada 40 segundos alguien se quita la vida.." Admitiría ser cobarde por atreverme a semejante miedo.
Me duele el corazón, se me aprieta el pecho y no logro respirar, eres como una droga, que si no la consumo me vuelvo loca y deseos de destruirme ruedan por mi cabeza sin intención de ahogarte en un vaso de agua. Y matar las ganas de quererte cerca y volverme fría.
Esto duele, correré para no alcanzarte y quitarme tu cara de mi mente y llenarme de vacíos aunque no vuelva a vivir tranquila..Ya no me importa si hay que vivir o morir.
Ya no importa nada...

sábado, 4 de agosto de 2007

Creer y ser

Camino por lugares que no tienen sentido, que no me muestran lo que quisiera ver.
Entender, mejorar y empezar.
Un par de palabras en plural y no comprender, pisar cosas sin querer y querer ser cuando no se puede estar.
Se cansa de lo no imaginado de lo oportuno y lo fantástico, de creer y no creer.
Piedad para el que busca consecuencias y no tiene mentalidad de realizar malos actos.
Un poco de corazón y un ramo de sensaciones, malestares y plantas enredadas, más de las que conocemos detrás de nuestras puertas. Más de lo que podemos concebir, analizar y, cranear las pisadas de nuestra bestia más hombre, de nuestro zapato más viajero y nuestra sonrisa más tímida y secreta.
Sentir los dedos, dejar que los ojos caigan como aguas en verano y salvar nuestras vidas.
Querer soñar y obtener nuestros sueños, cada cosa más implorada que la otra.
Permitirnos interrogar nuestro organismo y dejar libre nuestros gritos.
Regalarnos días cerca del mar, tirarnos en el barro y reír por la rebeldía que a todos nos rodea. Desde el tuétano de los huesos hasta el hueco más hondo de nuestras tendencias, se ruega molestar y ser quién uno no es por un día.
Querer ser cobarde y empezar de nuevo con la misma canción de recuerdos.
Se cansa de seguir y que no lo sigan, de enseñar y no despertar.
Lucidez en tener letras que digan lo que uno no logra decir y reclama algo de moral cuando escribe, sacrifica y ofrece.
Caritas felices en el pasto más gris y creer ser un naufrago en su propio hábitat. Morder las angustias, la juventud se renueva y comienza la amistad.
Ser cómplice y escapar de madrugada para decir la tinta de los momentos más contados y entretenidos.
Dar gracias a quién no te agradece y ver ríos donde el océano está vacío.
Las cosquillas de seda y la frontera de los cuentos de niños dulces y tranquilos es lo que pretendo ver algún día, cuando el mundo no esté cansado y se arrepienta de la guerra y del asfalto seco.
Abrazarse a uno mismo, meter los sentidos en el alma y devolver los favores con sinceridad y respeto hacía el que se ahogó en su enfermedad y pidió cariño sin esperar respuestas.
Creer y ser, estar y querer…

Creencias

Creemos que vivimos por la sangre que recorre nuestras venas, por el aire que respiramos. Pero no, vivimos por los sueños. Nunca dejes de soñar.
Lloramos por necesidad, una manera profunda para estar seguro que tenemos aún el corazón donde lo dejamos.
Amamos para sobrevivir, sentir y sentirnos queridos.
No derrames las ilusiones, canta aunque tengas la voz apretada y sobre todo, perdona a los indefensos, a los errados y a los que cuidan de ti.
Ofrece tu humanidad, tu compasión y tus desafíos para vivir aquí o donde quieras estar.
Si tú no estás en ti ni Dios entenderá en que estás, donde te lleva el mar de lágrimas, donde abandonas tus deseos y desalojas el amor.
Mira lo que hay a tu alrededor, no te vayas si no quieres, no te sientas obligado a morir. Calma tu tempestad, ilumina tu alma y amanece cuando te sientas bien y en paz.
Canta, baila, sonríe. Piensa en mí.
Muéstrame que aún puedes sentir, acariciar y querer. Despídete de tu frialdad, déjame conocerte otra vez. Déjame valorarte por última vez.

Cosas

Distraerme para no atacar a mi defensor, atenerme a consecuencias débiles, opacas, marchitas.. Tomarme un paradisíaco mortal y colorear los instintos con pasteles refinados y autistas. Recuperar la plantilla de lo infaltable o nombrar a mi supervisor como: desafiante de los puntos de entradas no disponibles y secretario de mi inagotable y no-religiosa vida. Es que un productor no publicaría mi apanada ortografía y manipuladora rareza. Dejar los chistes para otro día, que en este momento estoy ocupada haciendo maniobras complicadas para acabar con la tristeza que inunda mis ojos cada ves que ven al tonto que creyó que cubriría mi existencia para siempre. Desafiar la gravedad seria mucho para mí, jamás he tomado clases de distracción y no me atrevo a decir que estoy pequeña cuando ando caminando por las calles de Providencia y que necesito una mano que me acompañe a cruzar la calle. Madrugar no tranquiliza y despertar no me hace parar. Hay que concluir esto rapidito, porque no podré terminar de mandar mi sonrisa por correo en dos días. Guardar mis historias multifacéticos en un borrador y no creer que alguien las leerá. Es que esto no tiene cabida en ninguna parte y mi mal humor me visita cada vez que provocan mi mente y no me deja responder de una manera obsoleta. Ser maravillosa y no soñar que estoy en otro mundo, no quisiera perderme. Acostumbrada al humo del cielo, a los sonidos de las veredas y a los verdes y altos señores que no tienen nada que hacer más que quitar las poesías de los conductores macabeos. Parece ridículo dibujar estrellas en un papel y pegarlas en el muro para que el que entre a mi pieza, piense que vivo en el universo, jaja, me río de mi misma, de las cosas que digo, las cosas que escribo, las cosas que pienso...

Conquista mal echa

Hoy me acordé de ti, de cuando intenté conquistarte, cuando tú pasabas por una depresiva soledad y yo moría de amor por ti.
En un mundo insipiente con palabras vacías, inocuos, que no decían nada, pero a la vez eran palabras alegres y suaves.
Eras bisoño con las mujeres, te endurecías cuando me acercaba a ti, creía que yo te daba miedo. Y yo con mi penuria de malas palabras no encontraba la manera de decirte que yo era neófito en temas te amor y la vergüenza era superior a mi.
Entre zafiros y muelles yo me volvía loca a tu angustia por no poder controlar tu gran mente que aludía lo que yo decía.
Eras callado, te miraba y me imaginaba una soledad de quimeras. Pero yo me sentía boyante al mirar esos cristales turquesas que brillaban después que bajabas la vista de mirar la luna.
Y aún no hablabas por esa boca de labios gruesos y suaves como algodón acrisolado.
Tenías un perfil perfecto, eras un unicornio azul de gran linaje.
Yo sentía una vesania inmensa, como si estuviese sombría al verte y pedirte que me dijeras que el sol sí brillará mañana. Quería esconderme en tu mano y que me tocaras como a una flor verde de pétalos abandonados por el frío mar que nos traía estrellas fluorescentes y nos gritaba palabras sin ecos. Yo quería arrancarme el corazón y meterlo en una caja con olores tipo caramelo, para entender tu angustia y sufrir contigo hoy y siempre.
Agarraste tu boina y te fuiste caminando hacía la orilla de un paraíso sin luces. Me dejaste sola en medio de un desierto de conchas negras.
Hoy te vine a ver, se cumple un año desde que abandonaste este mundo ruidoso y vuelas por las nubes como el ave que siempre soñaste ser.

Confusión

El vapor grisáceo se escapa de su boca al no lograr justificar que puedo ser mejor. Frunce el ceño al no sentir miedo por no cambiar lo vivido, por el singular deseo.
Acorralada por quienes pretenden adentrarse en mi vida torpemente, las incoherencias se apoderan de lo que no supe manejar.
De qué sirvió dedicarte fragmentos en secreto durante toda la trituración si tu sonrisa olvidadiza me hará creer en la convivencia del sí y del no. Hasta que extermines mi confesión atorada con la misma sonrisa con la cual le diste la bienvenida a un sueño mal soñado.
Hombre como cualquiera, creyendo un destino asegurado, se resguardó tras el polvo de los años “vividos”, y sin mencionárselos a nadie, despejó la mejilla fría y volvió a su tempestad.
Era hora de que me invitaras a aquél lugar donde tendrías que romper a mordiscos mis labios. Para no fijarme en el éxtasis desinteresado sobre mi inimaginable abstracción.
Apoyé mi cabeza en las guardadas rodillas, dejando que las malezas trepen por mis costillas. Me quedaba algo de tiempo antes de comenzar a sentir mi saliva mezclada con sangre.
Una mirada opaca y sin desprecio se dirige a un ente carente de forma, y saturado de significados, donde comenzó el proceso de silencios que establecieron.
La culpa es de ella; pero por culpa de él.
Vive imaginando lo que no sucedió cuando en sus manos abundaban las opciones.
Me acomodo ante una situación incómoda pero sin olvidarte un segundo, retirando mi mirada sobre tus reacciones (y no es que me acomode)…
Me golpea lo inconstante, y cierras el paréntesis sin proponértelo.
Ya desvestiste mi vergüenza.
Sabes que no quiero entregarte lo que sé de mí. Lo mejor, mi orgásmico juego sigue siendo un inútil secreto, mientras mi niñez lo acompañe, no perderá el magnetismo.
Huelo con excitante desesperación mi cuello ausente, y los residuos de mi pelo y la tierra húmeda ya forman parte de la insatisfacción de tocarse sin sentirse.
…Otra situación incómoda,
Imposible de acomodar…

Concierto para sordos

Quiero contar con el mundo para hablar de dolor y callar las voces interminables que ruedan por mi cabeza y no me deja ser yo.
Quiero hacer planes, buscar mis partes o lograr el control.
Decir adiós a la guerra y juntar a los humanos con heridas en el corazón.
Pero estoy sentada sin poder hacer nada. Tan quieta, tan estúpida, tan sola.
Me mueve el rock solar y me llama lo liviano que es el mar, pero por cuánto tiempo cantaré lo que no se ha inventado, quién me leerá el cuento antes de dormir, o buscará el peluche de mi infancia con maldades y travesuras como a cualquier niña de 5 años.
Un festival de la rosa o un concierto para sordos es lo que veo cuando no sé quién soy y menos a donde voy. Soy tan distinta que no sé porque soy así ni sé porque escribo sin inspiración en mi vida.
Me callo porque lo quiero así, porque no tengo nada que decir y hacer. El silencio es mi más fiel amigo, mi razón y mi corazón.
Mi sonrisa y mi calma son más extrañas que un mosquito con disfraz de superman.
Un aire que limita lo superficial no es aire si lo quieren matar.
Un hotel a mitad de camino hacía un desierto o un semáforo en el mar es lo que quisiera ver antes de desaparecer de este lugar en el que no pienso volver más.
Soy más inteligente que el diablo y capaz que al cielo no me vaya. Tengo un pasado olvidado, un presente movido y un futuro no esperado.
Soy atrevida y risueña, me muevo por las mesas con más copas y seduzco a cada hombre que me insulte (para que sienta vergüenza de su vulgaridad), me pida perdón y me bese los pies.
Algunas de mis noches son sólo aviones de hielo y un vaso de destilado de uva de 100 años atrás.
Dormir es despertar en otro lugar donde realmente no se está, donde el alma pasea y los recuerdos aterrizan de manera peligrosa.
Más de nada por favor, menos de todo si así lo desea y sonría si el sol la visita de noche a su ventana y le canta historias de locos.
Que otro me acompañe a hundirme y respirar donde no hay aire.

Còmo quisiera

Vi un montón de frialdad antes de conocerte. Creí haber perdido la gracia de querer, creí haber perdido las ganas de estar.
Todo en mi se revolvió con una sola sonrisa, todo lo oscuro quedó en blanco con un roce de tus manos en mi rostro..Como quisiera volver al pasado y tenerte otra vez, en un mundo de fiados y atrevidos locos de azar.
Hay algo en mi que se desvanece, algo falta, pero no sé lo q es. Tengo miedo, tanto que los demonios se burlan de mí y no me dejan respirar, como quisiera continuar caminando por calles intransitadas porque están con pedazos de mugre q se te pegan a la piel y no se salen más. Quiero morderme los labios hasta q revienten por la simple razón de q no los haz vuelto a tocar. Y si son tuyos, porque cresta no los besas! Se ponen rojos ardientes, suaves y ansiados.
Este sentimiento es extraño, me tiene en un sueño interminable, realmente estás ahí? O todo esto es un sueño lindo q pasa a ser una maldita pesadilla que me quita las horas para volver a soñar contigo?
Mi espalda extraña tus manos que la masajeaban hasta sentirse más arriba de las nubes y las tranquilizaba por un instante.
Mis ojos quieren cegarse porque ve todo menos a ti y les duele tanto que las pestañas se me caen como cuerdas de guitarra. Quisiera tocar el tambor hasta morir de cansancio, que eso me robe los pensamientos, me desaparezca de esta vida por un instante sin q nadie se de cuenta.. Mi corazón son mis manos, y por ende, logro escribir estas líneas que me duelen y no se porque están aquí..
Como quisiera…

Cita

Estoy tan cansada de las palabras con amor, de viajar por mundos mudos y no encontrar el primer día para decirte adiós.
Un quitasol no borrará el calor que brota de mi felicidad, la radio toca mi canción y mi mejor amiga baila por un micro-momento.
El pelo ondulado es como lo tengo y las naranjas con sabor a papaya es mi fruta favorita.
Saborear los segundos y los por qué. Vestirme de lirios y resucitar mi voz.
Mi dulce fantasía y mis locas manías es lo único y bueno que tengo.
Mi historia es un suspiro nada más, el tiempo está de mi lado y los gatos juegan a volar con mis alas.
Yo no te perdí a ti, tú me perdiste a mí, y loca no me volveré, más bien, seré terca y ciega, pero jamás dejaré de sonreír por recuperar la cita conmigo misma.
Hay una sonrisa que me espera al otro lado de la puerta y los sentidos que inventé para cuando te dejara.
Mírame bien, ya no te necesito más.
No seré alta y maravillosa, pero sé donde quiero estar. No seré una princesa pero tengo un reino en mi alma con mariposas y hadas.
Mi sueño de hoy no es el mismo de ayer.
No me mandes flores ni toques una serenata a mi balcón. Ríndete y sé feliz, pero sin mi.
Escucha tu voz y deja las suplicas, yo ya me fui a un mundo verde limón.
Cuando salga el sol, mis fotos ya no estarán en tu pared y los chocolates que te regalé ya habrán vencido.
Sabes que hay mujeres bellas por todas partes. Yo soy chiquita y traviesa, aunque jamás encontrarás a alguien como yo, pero si a alguien mejor.
Nadie te entregará tanto amor ni te besará mejor que yo.
No me supiste tratar, perdiste mi corazón y los días a tu lado.
Pero yo estoy viviendo como si fuera el día más lindo de todos.
No te encierres, sal a la calle y pásalo igual de bien como lo estoy pasando cada vez que salto.
Verás todo a lo que renunciaste antes y las ganas de vivir florecerán con audaz rapidez.
Fin al pasado, seamos amigos y nada más…

Ausencia

Lamento no haber estado, no haber escuchado, no haber entendido.La razón me bloqueó, no comprendía lo que sucedía, no me atrevía a asimilar este mal que consumía mi corazón, mente y alma.Te veía ahí de vez en cuando, echado en esa cama sin poder hablar, sin escuchar la voz que decía hija mía.Me escapaba sola y con las lágrimas rotas de ese Mayo, el mes más triste de mi vida, el que recuerdo con sufrimiento y malestar.Quería arrancar a donde tú te ibas a ir, porque mi todo no iba a ser saludable aquí, sin ti.Fui rebelde desde tu partida, cruel y egoísta. Lo siento, es que no sabía que hacer, nadie me enseñó a perderte, a vivir en soledad, a no sentir tu presencia cerca de mí otra vez.No me atreví a decirte adiós, a pedirte que te quedaras. Te sentía mal, te dolía el cuerpo cansado. Intentaba aceptar que te irías, que aquí hiciste bastante, pero me dejaste con un hueco de tristeza inmenso, imposible de curar.Lo siento papá, no supe como reaccionar, como llorarte.Dolió tanto tu ausencia que el alma aspiraba las alegrías y las escondía para sólo sentir dolor, uno tan grande y fuerte que me destruiría mi vida que ya la veía derrotada.Sé que han pasado casi 4 años, pero aún me arrepiento de no haberme acercado, de no ir a saludarte cuando llegaba a casa. Me negaba a verte enfermo y con poco tiempo en mis ojos.

Animal de mi país

No hace falta explicar quién eres tú.
Sin temor siempre es mejor.
No hay necesidad que me cuentes que pasó, quién te botó. Yo sé como eres, un romano a través el cual viste de mi mostrario y estoy convencida de que me esperar en el mismo camino.
Soy para ti, te voy a mostrar que conmigo serás feliz.
Te comes mis dulces y suavizas tu sonrisa para morderte la boca.
Déjame enseñarte mis caderas, lo haré por el tiempo que quieras.
Bailemos flamenco y bésame como un loco animal de mi país.
Me tocarás como a un piano y me querrás como una flor. Ya sabes, conmigo tú mundo aburrido acabará y te convertiré en un famoso amante con poesías explosivas y movimientos de suspiros.
La vida me ha demostrado que ya no quieres dejarme, que sin mí bajarías del cielo y caerías con un golpe de tristeza.
Las facciones de mi cara te vuelven loco y con mis manos dibujo un “te amo” en tu espalda.
Yo no quiero mentiras disfrazadas y cantos desafinados. Te tapo los ojos con el pañuelo de mis deseos y así cubriremos lo que pasa afuera, y aquí nos quedaremos, haciéndonos cosquillas y jugando al paco y el ladrón.
Dime si me ves, si ves mi corazón extrovertido y mis fantasiosas ganas de que nunca dejemos de jugar.
No sabré andar en bicicleta, pero si sé tenerte aquí sin que quieras irte.
Quizás no soy la mujer bella que deseabas tener, pero conmigo no te pierdes y nunca dejas de brillar.
Cántame una ranchera para marcar los recuerdos con una simple sonrisa.
Alguna vez te dije que estarías en tu sueño favorito. Y, ¿Dónde estamos?.
Buscando tu sonrisa estaría toda mi vida.. Aprende a escribir mis suspiros y yo aprenderé a descifrar tu boca...

Bailarina

La bailarina juega a mover las caderas e imaginarse con pañuelos dorados y lentejuelas de piedras plateadas. Mueve los pies y va descubriendo que sus piernas quieren bailar hasta cansarse, sus manos giran dibujando estrellas de mármol.Siente la música y sus ojos se cierran para pintar el sol con acuarela, todo se disuelve cuando la despierta la luna. Ya es de noche y su canto sigue ahí, permanentemente con acordeones y ecos de una existente preocupación al caerse y fallar.Vive de instantes fantasiosos que la llevan a un paraíso de estatuas de papel, que quedaron ahí por la simple razón de que no supieron bailar como Dios queríaSe cae y vuelve a levantarse, no quiere perder la gracia de bailar y ser bailarina de sueños acrisolados. Su mente de niña la distrae para seguir jugando a mover su cuerpo frágil de cristal.Tiene la sensación de que los años no la ayudarán a crecer, que sus zapatitos le quedarán pequeños y sus ojos no cambiarán de color.Quiere tener las fuerzas para enfrentar el futuro, un futuro que no conoce, que no existe. Un futuro cobarde, de niña, de adolescente, de mujer…Volver a verse siempre cinco años más joven para bailar por toda la vida.La bailarina juega a mover sus caderas y verse en el espejo para no olvidar aquél momento de felicidad.Se preocupa de su belleza pura, una belleza exquisita que solo le trae ganas de estar así siempre, que el tiempo se paralice, no avance, para mantenerse siempre linda.La bailarina juega a dejar quieto al mundo…

Calendario

Los sonidos de mi vida no se dividen, no se multiplican, ni suman ni restan.Escuchar como la ceniza cae en el agua, o el sonido de los pasos, del aceite cuando cae en la olla, o simplemente el sonido DEL sonido.Los encajes de mi individualidad, mi independencia y optimismo no se refuerzan.Creer en un destino pasado de temporada no es creer, es inventar.Duele cuando el pañuelo está con un nudo o cuando todo el mundo te pisa sin conciencia, resistir seria lo mejor que podría hacer para no caerme otra vez y saltar para alcanzar lo invisible e intocable.Ser yo, nadie me lo puede quitar, hurtar, robar… En mi todo busco 100 maneras de congelamiento intermitente. Pero no encuentro ninguna que sea capaz de soportar este peso que rodea mis ganas de querer más, de avanzar, no morir.Mirar el calendario y ver que los días son lentos que nunca sigue, pasar de un momento a otro sin darse cuenta cuesta, cuesta mucho, porque no sabemos que pasará después, si seguiremos en un mundo terrenal o viviremos bajo el puente de los recuerdos.Si solo supiéramos un poco de nuestro futuro, una pista solamente. Algo que nos diga que todo será mejor, que seremos exitosos y que nada ni nadie podrá hacernos daños. Que tendremos escudos y que alguien nos protegerá con su alma plena y disponible para las 24 horas del día. Así yo estaría segura de querer seguir hacía adelante y no detenerme ni por un instante para pensarlo otra vez.Poder abrir las ventanas y que entre luz toda la vida, una que jamás se vaya, siempre quede a mi lado.Es maravilloso sentir que aún se puede tener fe y creer que algo bueno y bonito nos espera, que nadie nos arrastrará por callejones sin salida y no nos golpearán con palos de roble viejo.Que las cañerías de nuestro organismo no fallarán y nos acompañaran para así poder enfrentar un nuevo ciclo lleno de amistad y cariño…Sonreírle a la vida será lo más lindo que hagamos, darle gracias hasta a las estrellas, y pedirle perdón a aquellos en los cuales desconfiamos sin un porque verdadero.Que llegue enero con sorpresas para nuestra nueva comunidad, nuestro nuevo mundo, nuestra nueva vida…

Soledad

Buenas tardes Soledad, hoy me enteré que te aferraste a mi pasado, caminaste con mis pies y tocaste con mis manos.Eres mi picarona Soledad, mi desgastada piel y mi peor orgullo. Consumiste los jugos de mis amores y me alejaste de mí. Soledad errata, quistaste los abanicos de sentimientos bisoños, eres increíble mujer! Dejaste un tormento en mi desesperada mente y no solucionaste la guerra de mis pastillas melancólicas.Eres mi peor título de escritos ya que no te debo agradecer nada y nada te mereces.Me dejaste con los labios partidos y la piel reseca.Soledad, me dejaste caer por la falda de mi desesperación y no me salvaste. Yo que te entregué lo mejor de mi y tu me matas con tu presencia no solicitada.Eres la manzana china, la galleta de pasas, el payaso de mi risa, eres mi mal diccionario de vocablos. Soledad: como tuviste valor para buscarme de nuevo, si la última vez gasté hasta mi último aliento para mandarte a lo no existente, y ahora reapareces suponiendo que te quiero. Me cegaste y me dejaste otra vez muda, entras en mi cuerpo sin permiso, crees que eres bienvenida y que una fiesta te espera. Y no sé como lo haces para ganarles a mis guerreros guardianes.Eres más fuerte que yo, ahora te pido que destruyas mi corazón y elimines los puntos negros de mi alma. Si te vas a alojar en mí: destrúyeme, que no quiero vivir contigo siempre presente, no puedo estar así.Soledad, eres mi más dolorosa emoción, sentimiento, mi veneno fatal.Sé pequeña, tan pequeña que no te pueda sentir, abre paso a mi compasión no falsifiques mi amor y déjame vivir de nuevo las sensaciones de calor.No atravieses mi espalda ni te muevas por mis dedos.No me dejes escribir siempre de ti, Soledad.

Caña moral

Cuando hablamos de caña, por lo general, estamos hablando de un estado físico que ha surgido como consecuencia de una noche agitada, una noche de tragos mas largos que cortos, cigarrillos, piernas que no paran de girar, música con mucho kilowatt y en algún caso, me imagino, algún tipo de droga que nos ayude a modificar nuestro estado de consciencia de manera precisa, a veces exagerada. Bueno, no es de esa caña de la cual quiero referirme en esta oportunidad, pues es un concepto que de seguro usted ha sufrido o gozado en más de una oportunidad. Además, con la caña física ésta, no hay grandes sorpresas. Podemos predecirla antes de sufrirla, podemos aminorarla con los más variados métodos y en fin, sabemos cuando comienza y en que rango de tiempo debería terminar. Para otro post entonces pues en este quiero apuntar en otra dirección. Hoy me desperté con caña... pero con caña moral. Me explico. La caña moral al igual que la física es sinónimo de malestar. También surge como consecuencia directa de decisiones de la noche anterior pero no ataca la química biológica del ser, sino que ataca aquello que los médicos no pueden reparar con receta farmacéutica. Ataca a la consciencia, a la existencia, al alma y al corazón. La caña moral, ay maldita caña!, está en tu dialogo interno. Aparece cuando tus actos no representan tu pensar, ni sentir e ignoras eso y te embriagas tanto, tanto que tu mente no tolera mas tu inconsecuencia, mientras tu alma se rompe a pedazos y tu corazón se arruga, perdiendo su color, su vigor y deshidratándose tanto que sientes como se estruja en tu pecho, como si fuese una pasa el residuo de éste, más que el órgano que da la esperanza de una vida mejor. Y luego te despiertas, te preguntas quien mierda eres y te arrepientes tanto como Lady Macbeth, que por más que lava sus manos no puede limpiar la sangre de lo que con ellas cometió. Ay desdicha fuerte! La vida se encarga de refregártelo con los innumerables samuráis que se pueden observar, porque no hay peor enemigo de este tipo de caña que esa bendita estabilidad que posee el que no sufre al despertar. Pero este sentimiento es más nutritivo que cualquier cereal, incluso hace crecer más que cualquier abono, pero duele, me gusta y duele.


M.


09/07/06

Afinación

Recuerdo que estaba prohibido silbar en la calle, pero es entretenido escuchar la imitación de los pájaros.
Soy curiosa y mi sombrerito me canta otra vez.
Saltar y hacer gestos, pequeñita y más pequeñita le sonrío a los pasantes y al consuelo de tu amor.
Mover los pies al son del jazz y agitar las caderas una y otra vez.
Saludar a los animales y por curiosidad guiño un ojo para coquetear con mi sonrisa a un ser que me ve bailando y mueve los pies.
Llego a mi casa y miro de nuevo la entrada, el hospital de mis mensajes en el teléfono, reviso las cartas, cuentas y más cuentas. Miro mi agosto atrás y le sonrío. ;)
Soy feliz porque tengo hasta lo que no soñé. Hasta la fecha siempre había un mañana pero los atardeceres dividen mis tristezas. Y me emociono con tu presencia en mi hogar.
Teniendo 100 discos no sé cuál escoger, algo a tu gusto, tengo de todo tipo, lo que quieras está, porque para ti tendría hasta la luna, el sol y la luz.
Siempre se sigue adelante y nos llenamos de tardes en abrazos continúan tes.
Andamos siempre tan decididos, tan tranquilos por la espera de nuestra voz. Es que estoy feliz porque contigo puedo.
Quiero gritar que tú me tienes así.
Los 4 vientos saludan nuestro regreso a este lugar.
Ahora puedo decir que quiero vivir, quiero agitarme y volverme loca de amor.
Jugar a decirnos mentiras, porque nuestra verdad es tan grande como las montañas del trago más exquisito. Que contenta está mi vida, que sigo de pie, que no me detengo.
Que soy yo, que eres tú, mi mundo se bate en chocolate y pido fracciones de frutas maduras.
Nació una flor en esta sensación, sin envidia y sin rencor.
Que no te arranque nuestra tierra seca.
Desde el sitio donde siempre estoy pensando en ti, aunque no sea el mejor, pero te extraño y pierdo los pasos, aunque te tenga al lado.
Canta este escrito, que tiene sabor a música, así lo escribí yo, con música reciclada, definida, afinada…

M.

12-02-07

Amor platónico

Buenas noches compañero. Sé que estás ahí, al otro lado del hilo telefónico, en esta soledad errante y absurda que nos ataca el alma como el peor de los vinagres, en este triste muelle sin olas en el que se convierte la vida cuando ya nada ni nadie te importa, salvo seguir tirando de la noria para adelante. Yo también estoy aquí sola en medio de la soledad, envuelta en la negra ceniza de silencio que tiñe mis pensamientos.
Aquí, anclada en la bahía del recuerdo como un viejo galeón sin fuerza para adentrarse de nuevo en alta mar, o en esa aventura de amor que a veces te aprieta el corazón y te arrastra en su tempestad hacía horizontes insospechados. Sí, yo también estoy aquí, en esa amargura honda de túnel sin fondo a la que nos ha traído, sin que pudiéramos evitarlo, el destino.
Hace tiempo que deseaba escribirte, contarte lo que me sucede dentro y nunca logro sacar afuera, ese huracán de sentimientos que me recorre el tuétano de los huesos cuando pienso en ti e imagino que existes.
Hace tiempo, mucho tiempo que quería explayarme contigo, como si fueras un personaje real de la historia que me ha tocado vivir, a pesar de este rencor oscuro de esparto que me crece en las venas cuando te encuentro asomado a algún recuerdo y no soy capaz de cerrar la ventana.
Tú eres así. Imprevisible, siempre lo fuiste, desde que nos conocimos. Desde que te vi una tarde, paseando por el parque y eras alto como un chopo adolescente culminado por una larga melena rubia.
Parecías una luna llena en una noche de tormenta.
Hay amores que sólo existen en la palma de la mano y tu eres uno de ellos, una semilla que el viento nunca quiso traerme, aunque me la restregara por los ojos hasta dejarme ciega, esos ojos que cuando se cierran ven tu cuerpo de príncipe saliendo de los sueños, cayendo como un golpe seco, puntual, cortante, en las redes de mi ensueño. La luz se desvanece tras los párpados se diluye en el fondo del cerebro, tras el telón del subconsciente. Y luego tus pasos se pierden en la distancia, se alejan lentamente. En la cometa sin hilo que se oculta bajo la almohada, en los desagües oxidados del tiempo, en la fría cloaca del infinito, con la idea de volver a torturarme en otro momento.
Aquí estoy, encerrada en este cofre del mundo sin ser ningún tesoro, como un alma en pena condenada a los caminos más remotos e inhóspitos, al frío mármol de la abstinencia sin ser viuda, sin ni siquiera haberte catado por fuera o haber asistido a uno de tus locos y febriles devaneos.
Ya lo ves, la vida es así. Para unos tantos y para otros tan poco. Y una sola puede decir para consolarse: -¡Si lo sé, no vengo! Yo soy la fea esa, de uñas largas a la que desprecias intensamente cuando pasa por tu lado y te mira de reojo, para que no te des cuenta de todo el deseo concentrado de semental salvaje de darte un beso.
Pero ya sé, no te gusta la grasa. A ti sólo te van las chicas alta, cuadradas, con más pintura que cerebro.

M.
27-01-06