miércoles, 2 de enero de 2008

no hay más.


No hay más vida, no hay solución para la felicidad exacta, no hay más lluvia.

si me sincero con mi frialdad no llegaría a ninguna parte, en ninguna parte podría caerme sin dañarme, no hay más.

Cierro los ojos acostada en las brisas de mi soledad y la rabia que si hay, y amor que no hay, llévame donde estés. Que la sensación de una destrucción mental me sofoca la mente y me tuerce los pies, se me hinundan las manos de barro, y es que no quiero caminar entre neblinas sin final.

Un cielo lila veo en mis sueños y ahí quisiera estar, entre mares de estrellas y oleajes de aguasmarinas, soledad.

Los caminos a la muerte sobrenatural, será qué no existo, qué me invito, me sueño.

Y un hombre me sostiene de los brazos y me salva del mar de llanto que no me dejaba respirar, ¿Y ese hombre existirá?