miércoles, 2 de enero de 2008

no hay más.


No hay más vida, no hay solución para la felicidad exacta, no hay más lluvia.

si me sincero con mi frialdad no llegaría a ninguna parte, en ninguna parte podría caerme sin dañarme, no hay más.

Cierro los ojos acostada en las brisas de mi soledad y la rabia que si hay, y amor que no hay, llévame donde estés. Que la sensación de una destrucción mental me sofoca la mente y me tuerce los pies, se me hinundan las manos de barro, y es que no quiero caminar entre neblinas sin final.

Un cielo lila veo en mis sueños y ahí quisiera estar, entre mares de estrellas y oleajes de aguasmarinas, soledad.

Los caminos a la muerte sobrenatural, será qué no existo, qué me invito, me sueño.

Y un hombre me sostiene de los brazos y me salva del mar de llanto que no me dejaba respirar, ¿Y ese hombre existirá?


1 comentario:

Anónimo dijo...

Se me pierden las ganas a veces,
se me pierde el horizonte, las manos, todo,
se me caen los ojos, la boca,
no puedo ser ni hacer nada.

Me ahoga el llanto que no puedo botar,
me ahogan las cosas que no puedo hacer,
me ahoga la gente que no habla, que no nos ve.

Me muero por dentro día y noche,
hora tras hora,
milenio tras milenio de eternidad insegura.

Pero siempre me salvan,
siempre, por lo menos hasta el día de hoy, lo hacen,
hoy fue una amiga que me dejo un mensaje,
una amiga que conocí un septiembre por ahí,
una amiga que no veo hace mucho.

Te quiero ver demasiado, pero no sé si sea buen momento...


Y yo siempre voy a estar para ti también...